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La memoria lleva a recordar a un grupo de jóvenes estudiantes de la carrera de Derecho de la Universidad de Concepción, quienes vivieron de cerca lo que es el aborto y sus consecuencias.

En el invierno de 1983 una de nuestras compañeras de estudios había quedado embarazada. Por el temor de enfrentar a su familia y con la presión de tener que dejar el Hogar Universitario decidió terminar con la vida de su hijo en gestación, ante la falta de alternativas que le permitieran salir adelante.

Todavía recordamos sus palabras y las lagrimas que mojaban sus mejillas, que mostraban toda su amargura, soledad y desamparo.

Surgieron sentimientos de dolor impotencia y tristeza ante la crueldad del aborto y sentimos que debíamos hacer algo. Desde entonces nos hemos unido en la búsqueda de alternativas para aquellas jóvenes que se encuentran en dificultades a causa de su embarazo.

De este modo el 12 de Septiembre de 1985 se funda en la ciudad de Concepción, la corporación sin fines de lucro “Movimiento Anónimo por la Vida”, la que obtiene su personalidad jurídica en Junio de 1987.

En el año 1988 el Club de Leones de Concepción entregó en comodato a la corporación una casa ubicada en el sector de Lorenzo Arenas de esa ciudad.

El inmueble facilitado por el Club de Leones de Concepción permitió crear el Primer Hogar de Acogida a la Vida.

Para poner en funcionamiento esta casa se realizaron una serie de reparaciones que fueron financiadas por don Roberto Izquierdo Phillips de Empresas Sopesa Alimar.

La casa era pequeña y acogedora e inicialmente se podían amparar solamente a 10 embarazadas. Para cubrir los gastos diarios del Hogar se contó con un aporte de Human Life International y con las subvenciones otorgadas por los municipios de Concepción y Talcahuano.

En el año 1987 el matrimonio Díaz-Bunster, inicia el trabajo de la corporación en la ciudad de Santiago y al igual que en Concepción funcionan gracias a un grupo de voluntarios que entregan su tiempo y dedicación para sacar adelante las diversas labores.

En Santiago para poder albergar a las embarazadas que requerían ayuda, inicialmente se cuenta con un par de habitaciones, facilitadas generosamente por el matrimonio Dapelo-Vargas, las que se encontraban en el patio trasero de su casa en el sector de Casas Viejas en la comuna de Puente Alto.

En el año 1989 la Municipalidad de Santiago entregó en comodato a la corporación un antiguo inmueble ubicado en calle Unión Americana. Lamentablemente se encontraba en pésimas condiciones, por lo que la corporación demoró cerca de dos años en juntar los recursos para poder repararlo. El apoyo brindado por el padre Baldo Santi y la Fundación Italiana Esse-Guielle, permitieron financiar su habilitación y abrir las puertas de este segundo Hogar de Acogida, cuyo funcionamiento se financió con el aporte de algunos colaboradores y de la Fundación Consorcio Nacional Vida. Al cabo de cuatro años en esta casa vinieron al mundo 56 nuevas vidas.

En el año 1995 la familia Larrain-Hurtado, hizo posible que el Hogar de Santiago pudiera trasladarse a una casa más amplia, que permitiría brindar amparo a 30 embarazadas simultáneamente. En este inmueble continúa funcionando el Hogar de Santiago hasta hoy día.

También en 1995 se crea en la Décima Región a solicitud del Vicariato Apostólico de la Araucanía un nuevo Hogar, en Coñaripe, cerca de Villarrica. Este Hogar en 1997 se traslada a la comuna de Panguipulli a una casa facilitada por el municipio.

En 1996 la corporación se constituye legalmente en colaboradora del Servicio Nacional de Menores y se firma un convenio, que otorga a los Hogares de Santiago, Concepción y Panguipulli, la posibilidad de contar con una subvención que les permite cubrir una parte de sus gastos mensuales.

Ahora en el año 2007 al mirar hacia atrás, nos damos cuenta que ya han pasado casi 22 años en los que se ha ayudado a nacer a 3.957 niños, de los cuales 3.044 bebés han venido al mundo en nuestras casas, pero aún quedan muchos otros proyectos por iniciar, para continuar intentando día a día transformar la realidad de dolor y muerte que es el aborto, en esperanza para muchas madres y en vida para los niños por nacer.